Tu Hijo Ansioso (2-3 años)

Etiquetas:




La ansiedad forma parte del proceso de crecimiento. La imaginación y capacidad de razonamiento de tu hijo se desarrollarán hasta el punto de que comprenda los peligros y que las cosas pueden salir mal. Tú le ayudarás a entender sus emociones.

Los sentimientos de ansiedad son una señal de que nos sentimos asustados o en peligro por culpa de algo físico (como un ataque), ambiental (como un tornado) o psicológico (como una crítica).

Durante estos años de infancia, los “peligros” pueden incluir, por ejemplo, dejarlo llorar durante largo rato, percibir tensión o infelicidad de la madre o el padre, y que le griten.

La ansiedad dispara una reacción poderosa y automática en la parte más primitiva del cerebro que activa nuestro instinto de supervivencia. Cuando experimentamos una emoción intensa, como ira, miedo e incluso emoción, el cerebro le ordena al organismo que libere las hormonas del estrés que nos harán enfrentarnos al suceso (lucha), o alejarnos de él (huída). Estas hormonas de lucha o huída, sobre todo la adrenalina y el cortisol, bloquean la producción de las hormonas del bienestar, como la oxitocina.

Aprender a hacer Frente

Todo el mundo sufre ansiedad, pero algunas personas le hacen frente mejor que otras. Sabemos que nuestra capacidad de hacerle frente radica en nuestras experiencias infantiles. Durante los primeros años, el niño depende casi exclusivamente de los adultos para ayudarle a controlar sus sentimientos.

Cuando un niño sufre ansiedad, si mamá o papá están cerca para consolarlo, su organismo aprenderá a producir las hormonas del bienestar y se calmará. Por otro lado, el niño que no es consolado sentirá cada vez más ansiedad y producirá más niveles de hormonas de estrés. Su cerebro se desarrolla para la ansiedad y no para la calma.

Hacia los 2-3 años, la ansiedad que sufre tu bebé por estar separado de ti disminuye gradualmente, hasta ser reemplazada por una serie de miedos estimulados por su imaginación en desarrollo y conciencia de la extensión del mundo.

Es normal que los niños de esta edad se asusten de lo nuevo, pero su ansiedad pasará si se maneja con cuidado.

Señales de Ansiedad

Los niños exteriorizan la ansiedad de varias maneras. Algunos lloran, otros se quedan muy quietos, se pegan a ti o lloriquean. Los tics nerviosos también son habituales a esta edad. Son espasmos musculares involuntarios que el niño no puede controlar, pero la mayoría desaparece sola.

Sea cual sea la señal, tu hijo necesita consuelo. Cada vez que lo abrazas y lo ayudas a enfrentarse, aumentas sus posibilidades de controlar el estrés cuando sea mayor.

Los niños que reciben reprimendas en lugar de consuelo, sufrirán ansiedad más a menudo. También es más probable que desarrollen problemas de comportamientos más adelante, como fobias, mojar la cama o hacerse caca.




Ayudar a tu Hijo

Tu hijo aprende de tu ejemplo, de modo que empieza por controlar tus propios sentimientos y demuéstrale que gritar o llorar no es la única respuesta.

·         Conserva la calma, sonríe con dulzura y habla con voz suave.

·         Abrázalo o muéstrale afecto para calmar sus temores.

·         Jamás lo reprendas por sentir ansiedad. Anímalo con dulzura y elógialo cada vez que se enfrente a algún miedo.

·         Utiliza técnicas de distracción, como cantar, para ayudarlo a reducir sus temores mientras lo ayudas a hacer frente a la causa de su ansiedad.

·         Jamás llames al niño “estúpido”, “torpe” o “imposible”, ni lo etiquetes como un bebé llorón, ni siquiera en broma. Necesita saber que puede confiar en tu amor, cuidados y apoyo incondicional. Si tu respuesta lo aleja de ti o lo asusta, su ansiedad aumentará aún más.

Controlar tu Propia Ansiedad

Si te cuesta controlar tus propios sentimientos de estrés puede que también te cueste soportar los sentimientos de extremos de tu hijo. Si de niña te gritaron, controlaros o criticaron, es probable que tu cerebro libere grandes cantidades de cortisol cuando sientas ansiedad, y es probable que “contagies” a tu hijo esos sentimientos de estrés.

·         Reserva tiempo para actividades que te hagan sentirte tranquila y relajada.

·         Asegúrate de tener relaciones sociales que te ofrezcan cariño y apoyo.

·         Si has tenido problemas para relacionarte, sufrido duelo o algún otro suceso que suponga un reto, considera buscar ayuda profesional para disipar tu ansiedad. Te resultará imposible proteger a tus  hijos de tus sentimientos, y los suyos pueden intensificarse en respuesta a los tuyos.

·         Evitar fumar, beber en exceso y consumir mucha cafeína, como al que contiene el café, el té o el chocolate y algunas bebidas gaseosas.

·         Ser madre de u n niño de esta edad es de por sí estresante, y es normal sentir ansiedad. No seas muy dura contigo misma  procura mantener el equilibrio.

3 comentarios:

  1. Anónimo dijo...:

    Muy bueno tu articulo. Gracias, nos ayudo mucho!!!

  1. Anónimo dijo...:

    EXCELENTE!!!! GRACIAS

  1. Anónimo dijo...:

    Demasiado bueno el articulo, estoy muy agradecido.