Diferencias de sexo

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Están bien documentadas las diferencias en el desarrollo entre niños y niñas, tanto físicas como psicológicas. Por ejemplo, las niñas tienden a completar las principales etapas del desarrollo antes que los niños, incluyendo andar, hablar, usar el orinal y espabilarse solas. Además, las niñas tienden a concentrarse mejor, comprenden antes instrucciones, tienen menos remilgos con la comida y aprenden e leer y a escribir antes que los niños. El reto al que usted se enfrenta es animar a sus hijos a desarrollarse como individuos, con independencia de su sexo… y a la mejor manera de conseguirlo es siendo consciente de las influencias potenciales asociadas a los dos sexos.

Posibles diferencias en hechos:

He aquí otros hechos sobre las diferencias de sexo entre los 15 meses y los 3 años de edad.

· Los niños tienden a ser más atrevidos que las niñas, son más propensos a arriesgarse. Pero esta ligera tendencia pueden reforzarla los padres que aceptan tácitamente este tipo de conducta en los niños pero la reprimen en las niñas.

· Las niñas aprenden antes a colaborar entre sí. Hacia los tres años de edad, son capaces de jugar juntas tranquilamente, mientras que los niños de esa edad es probable que se peleen en la misma situación.

os padres tienen a reaccionar de modo distinto con los niños y con las niñas. Por ejemplo, es más posible que toleren una conducta agresiva en un niño que en una niña; en la mayoría de las familias, las agresiones se rechazan inmediatamente cuando las comete una niña.

La conciencia de las diferencias de sexo está claramente definida hacia los 15 meses. Para entonces, el pequeño ya distingue si un bebe de 1 años es niño y niña, aunque vaya vestido con ropa unisex. Por ejemplo, si su hija de esta edad se relaciona con otros niños vestidos con ropa unisex, tenderá a quedarse cerca de las niñas ( y un niño mostrará preferencia por los niños de su mismo sexo), aunque probablemente no sepa por qué lo hace.

A lo largo de los siguientes 6 meses, empezará a mostrar un patrón de preferencias de sexo con los juguetes, aunque quizá influido por los padres y sus valores. Los niños de 2 años suelen jugar con juguetes asociados a su sexo (por ejemplo, a casi todos los niños les gustan los cochecitos de juguete y los juegos físicos, mientras que las niñas prefieren las muñecas y los juegos imaginativos). Y hacia el final del tercer año, la percepción del niño de las diferencias de sexo suele seguir los estereotipos sociales. Esto refuerza la teoría social del desarrollo de los sexos. Por ejemplo, la mayoría de los niños y niñas de 3 años creen que las niñas cocinan y limpian mejor que los niños y que éstos son mejores en las actividades de construcción.




El Origen de las diferencias de sexo

Una explicación de estas diferencias se basa en el hecho científico de que existen diferencias biológicas evidentes entre los niños y las niñas. Por ejemplo, durante el embarazo y al nacer, los niños tienen en su organismo un nivel más alto de la hormona masculina testosterona, que se asocia a la agresividad y a una mayor actividad. Y hay quien afirma que, como las mujeres están físicamente preparadas por naturaleza para tener hijos, deben poseer un instinto que las impulsa a ser amorosas y dóciles.

Estos argumentos se emplean para explicar porqué las niñas disfrutan jugando con muñecas mientras los niños a menudo prefieren actividades más arriesgadas.

La otra explicación citada de las diferencias de sexo se basa en la suposición de que estas diferencias son aprendidas: por ejemplo, a través de los tipos distintos de juguetes que a menudo se regalan a los niños (cochecitos, juegos de construcción) y a las niñas (muñecas, cocinitas), y también por el vocabulario empleado para elogiar a cada sexo: valiente o fuerte para los niños, guapa o simpática para las niñas. Siguiendo este proceso, según los defensores de esta teoría, las opiniones de los padres refuerzan las diferencias de sexo.

No existe una respuesta clara a este debate sobre los orígenes de las diferencias de sexo. Parece razonable creer que hay un componente biológico, pero también aceptar que la influencia de los padres debe desempeñar algún papel. Estos factores independientes interactúan poderosamente para crear las opiniones generales de los niños acerca de las diferencias del sexo.

Consejos:

1. Sea consecuente: Piense en sus propias actitudes hacia los niños y las niñas. Por ejemplo, anime a su hija cuando se muestre atrevida del mismo modo que lo haría con su hijo en la misma situación.

2. Ponga una amplia gama de juguetes al alcance de su hijo: Deje que elija qué juguete prefiere. No se preocupe si su hija de dos años se interesa por juguetes que normalmente se asocian a los niños, o si su hijo quiere jugar con muñecas.

3. No escatime afecto a sus hijos: Tanto niños como niñas. Los niños necesitan tanto como las niñas que sus padres les amen y les hagan mimos. Al margen de sus rasgos individuales de personalidad, quieren su atención, amor y muchos abrazos.

4. Tenga confianza en su aptitud como madre o padre: Confíen en su instinto y no se preocupa por lo que le cuenten sobre cómo deberían comportarse los niños y cómo las niñas. Ahí no hay nada obligatorio, realmente depende sólo de usted.

5. Predique con el ejemplo: Su actitud influye en la visión de los sexos por parte de su hijo. Por ejemplo, si ve que su comida sólo la preparan las mujeres, crecerá creyendo que es una tarea exclusivamente femenina.

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