La Psicomotricidad en tu niño a partir de los 15 meses

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Durante el período comprendido entre los 15 meses y los 3 años, las aptitudes físicas de su hijo pasan de permitirle andar torpemente (sus primeros pasos aún son recientes) a dominar confiadamente una amplia gama de habilidades físicas complejas, como lanzar, atrapar, correr, mantenerse en equilibrio y dar patadas. Naturalmente, sus capacidades motrices siguen desarrollándose en los años siguientes, pero es en esta etapa de su vida cuando empiezan a emerger estas aptitudes físicas avanzadas.




Fundamentos del cambio

Los fundamentos del mejor control de los brazos, piernas, cuerpo, equilibrio y coordinación de su hijo a esta edad están centradas en tres puntos.
Primero, las semillas de esas capacidades fueron sembradas durante los 15 meses anteriores, mientras la coordinación de su bebé evolucionaba constantemente desde sus movimientos aleatorios de brazos y piernas al nacer hasta acciones voluntarias.

El segundo punto es la estimulación que usted le proporcionó a su bebé mientras adquiría el dominio de los movimientos físicos básicos como darse la vuelta para ponerse boca arriba o abajo, usar los brazos y piernas para gatear de un lado al otro de la habitación y finalmente ponerse de pie sin apoyarse. Todavía necesita que le animen para seguir progresando en las habilidades de coordinación.

El tercer punto importante de estas capacidades motrices en constante evolución son los cambios físicos que se producen en su segundo y tercer años de vida. Éstos son algunos de los cambios:

*Estatura y peso: Hacia los dos años, su hijo probablemente haya alcanzado casi la mitad de la estatura que tendrá de adulto y su peso también seguirá aumentando. Sus piernas serán más largas y sus músculos, más fuertes y firmes, permitiéndole moverse de un modo más ágil, a mayor velocidad y con actos más deliberados.

*Cerebro: Al nacer, el cerebro de su hijo pesaba aproximadamente un 25% del de un adulto, mientras que a los dos años ha crecido hasta alcanzar aproximadamente un 75% del peso que tendrá de adulto. Este mayor tamaño del cerebro viene acompañado de la maduración de parte del cerebelo, que le proporcionará más control sobre el equilibrio y la postura corporales.

*Vista: Otro efecto de la maduración del cerebro que se observa en el segundo y tercer años es que la vista mejora y es capaz de concentrarse con más precisión en un punto. Para superar eficazmente retos de su motricidad como subir escaleras, corres, lanzar objetos y mantener el equilibrio, su hijo debe utilizar la vista continuamente para inspeccionar el área que tiene delante. A esta edad estará mucho más preparado para ello.

Seguridad

Ahora que su hijo es capaz de realizar una gama más amplia de actividades físicas, (ya sea en casa o fuera) la seguridad debe seguir siendo una prioridad. A medida que los retos de coordinación que quiera superar se hagan más complejos, los peligros potenciales a los que se enfrente también aumentarán.



Además de no perder de vista a su hijo cuando corretee por ahí, compruebe cuidadosamente todo el equipamiento del jardín o parque. Adquiera estructuras para trepar, toboganes y columpios sólo en jugueterías acreditadas y asegúrese de que todo se monta sólidamente siguiendo las instrucciones.

Consejos de los 15 a los 18 meses

Tranquilícele cuando se caiga: Las caídas ocasionales pueden transtornarle. Lo único que necesita para volver a levantarse es que sus padres le abracen y le aseguren que la próxima vez será menos probable que se caiga.

Demuestre las acciones si es necesario: Su hijo aprende por experiencia y quizá necesite que usted le enseñe, por ejemplo, a sentarse en una silla grande. Primero observará atentamente y luego intentará él.

Calme su ansiedad: Puede sentirse frustrado, por ejemplo, cuando el juguete que arrastra no vaya en la dirección exacta que él quiera. No le permita rendirse. En su lugar, cálmele y luego anímele a seguir tirando del juguete mientras camina.

No lo haga todo por él: Es mucho más fácil y rápido cuando, por ejemplo, usted le levanta para sentarle en el baño. Pero así no aprenderá a hacerlo solo, si usted lo convierte en un hábito. Su hijo necesita intentar esas maniobras por sí mismo con ayuda de un banquito y un asiento para el inodoro.

Hágale tomar conciencia de los riesgos: La nueva capacidad de explorar de su hijo conlleva a un mayor riesgo. Recuérdele que debe ir con cuidado y mirar lo que está haciendo, pero no exagere previniéndole o acabará siendo un niño asustadizo.

Consejos de los 19 a los 21 meses

Déjele explorar libremente: Su hijo necesita libertad para investigar por su cuenta y desplazarse como quiera para poner a prueba sus nuevas habilidades. Mientras usted sea que no corre peligro, déjele aventurarse por la casa sin restringir demasiado sus movimientos.

Ofrezca soluciones: Su hijo quizá no pueda encontrar inmediatamente la solución al reto motor que afronta. Si se esfuerza sin éxito en alguna actividad, sugiérale maneras de alcanzar su objetivo; él reaccionará a sus ideas.

Lleve a su hijo al parque: Aunque en el parque más próximo no haya equipamiento para niños, a él le encantará jugar al aire libre en las zonas de césped. Sabe que si cae sobre la hierba no se hará daño.


Redistribuya sus muebles con regularidad: Por ejemplo, hoy puede colocar su silla al otro lado de la mesa. Esto significa que tendrá que usar sus capacidades motrices de una manera ligeramente distinta para subirse a la silla y sentarse.


Practique con él las acciones de caminar y detenerse: Se divertirán mucho juntos cuando usted le enseñe a detenerse en seco. Al principio, su hijo necesitará dar varios pasos hasta conseguir pararse del todo si andaba deprisa, pero pronto lo hará mejor.

Consejos de los 22 a los 24 meses

Juegue con él en un columpio: Le gustarán las sensaciones de balancearse adelante y atrás en el columpio, siempre que esté bien sujeto y no pueda resbalarse. Aprenderá a reajustar el equilibrio continuamente cuando el columpio se mueva en cada dirección.

Escuche música con él: Su hijo bailará alegremente al ritmo de la música de su canción favorita. Y tratará de imitar a cualquiera que vea bailando en televisión. Su entusiasmo aumentará si usted baila con él.

Facilite el éxito: no se cree falsas expectativas acerca de los progresos de su hijo. Necesita experimentar el éxito en actividades que impliquen movimiento o su motivación disminuirá pronto. Cuando consiga algo nuevo, hágale saber cuánto se alegra.

Espere interrupciones ocasionales en sus progresos: Habrá fases transitorias durante las cuales casi no progresará en sus capacidades motrices. Esto le ocurre a la mayoría de los niños. Empezará a progresar de nuevo cuando esté preparado para el cambio.

Fomente su independencia: Su hijo tiene ahora una edad en la que le gusta hacer las cosas por sí mismo y debería potenciar esa actitud. Él no necesita que usted se lo traiga todo, puede resolver solo muchas actividades físicas.

2 comentarios:

  1. Como padres siempre queremos hacer lo mejor posible,de ahí que surge la importancia de la estimulación temprana. Se agradecen los consejos e información.

  1. :) Así es. Gracias por tu comentario y por tu linda página :) Saludos.