Desarrollo de la Coordinación Oculomanual (ojo-mano)

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Aunque su hijo es más activo, móvil y curioso que nunca, también necesita desarrollar la coordinación oculomanual para mejorar su aprendizaje y potenciar su comprensión. Entre los 15 meses y los 3 años de edad, su hijo adquirirá un mayor control de sus manos, lo cual le permitirá manipular objetos pequeños, utilizar mejor los cubiertos y recoger y transportar objetos sin ayuda.
Recuerde que la coordinación oculomanual implica también la visión, no sólo los movimientos de los dedos. Al crecer, su hijo ha evolucionado hasta el punto en que su visión y su control manual se combinan eficazmente para poder enfocar la vista en un juguete pequeño que atrae su atención y luego extender la mano para agarrarlo. Los juegos que antes eran demasiado difíciles para él,, como los rompecabezas, ahora despertarán su curiosidad. El desafío de aplicar esta nueva coordinación oculomanual para solucionar rompecabezas cada vez más complejos cautivará a su hijo.


La preferencia de su hijo por una mano (es decir si prefiere utilizar la izquierda o la derecha) no era apreciable al nacer, pero empezará a ser evidente entre los 15 meses y los 3 años de edad. Por lo general usará la misma mano para la mayoría de las tareas relacionadas con la manipulación. Los estudios indican que aproximadamente 1 de cada 10 niños y 1 de cada 12 niñas prefiere la mano izquierda; más del 90% de los niños son evidentemente diestros o zurdos cuando alcanzan la edad escolar.
Los psicólogos no saben con certeza si la preferencia por una mano es innata o aprendida. Existen indicios de que un niño diestro puede tener conexiones cerebrales más amplias con el lado derecho de su cuerpo, lo cual le proporciona un mayor control sobre ese lado en comparación con el izquierdo. Por otra parte, también hay pruebas de que los padres que intentan que sus hijos zurdos utilicen la mano derecha pueden, de hecho, conseguir cambiar la preferencia de la mano. Pero, según muchos psicólogos, esta estrategia es muy desaconsejable porque puede crear dificultades más tarde en el desarrollo de la lateralidad y la orientación espacial del niño; además sólo funciona en algunos casos y es ineficaz si se empieza después del primer año.
Vivimos en un mundo de diestros. La mayoría de los niños utilizan la mano derecha para abrir puertas, recortar con tijeras, dibujar, manipular objetos pequeños, etc. La vida es más difícil para los zurdos, por ejemplo, aprender a escribir es un desafío mayor porque los zurdos tienden a arrastras la mano sobre lo que escriben o dibujan, tapándolo y a menudo borroneándolo.
No caiga en la tentación de obligar a su hijo a utilizar la mano derecha si su preferencia natural parece ser emplear la izquierda. Esto podría causar dificultades en otras áreas del desarrollo. Hay pruebas de que debido a que la preferencia por una mano está controlada por el hemisferio que a su vez controla el habla, obligar a su hijo par que vaya en contra de su preferencia natural conllevará enfrentamientos y frustración y podría crear un problema donde antes no existía ninguno.

Habilidad para dibujar.
En esta etapa de la vida de su hijo surgen nuevas oportunidades de dibujar. Hasta ahora, daba por supuesto que el papel era algo que se podía arrugar y que las crayolas era para masticar. La mejor coordinación oculomanual, unida a una capacidad más madura de aprender y comprender, permite a su hijo alcanzar las fases iniciales del dibujo.
No importa si lo único que consigue es borronear el papel. Dibujar añade otra dimensión a su vida y es algo que usted debería propiciar siempre que su hijo muestre interés.
Aparte de ayudarle a mejorar sus habilidades de coordinación oculomanual (y proporcionarle mucha diversión), dibujar ofrece a su hijo muchos otros beneficios. Por ejemplo, le permite practicar trazos de distintas formas y grosores, y aumenta su capacidad de reconocimiento de patrones, que será extremadamente importante más tarde, a la hora de aprender a leer.
Además, puede tener un efecto muy positivo en su autoestima. Cuando vea sus dibujos colgados de la pared de su casa, se sentirá muy orgulloso.
Dibujar también es una buena manera de expresar los sentimientos. Usted sólo tiene que observarle garabatear furiosamente sobre una hoja de papel para saber que está totalmente enfrascado en esa actividad. Puede dibujar lo que quiera, utiliza los colores como mejor le parezca y disfrutar de esta actividad tanto tiempo como quiera. Es una forma genial de liberación emocional.
Tratar con la Frustración.
Usted sabe por la experiencia de, pongamos, intentar enhebrar una aguja o tratar de coser un botón, que las actividades que implican coordinación oculomanual pueden ser muy frustrantes cuando no salen según lo planeado.
Su hijo se siente igual cuando esa fastidiosa última pieza del rompecabezas no encaja o cuando la tapa no cede pesa a todos los esfuerzos por abrirla. Calme a su hijo y luego enséñele a completar la actividad de una manera metódica y relajada.

Mira muchos ejercicios para estimular la coordinación ojo-mano en nuestros pequeños.


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