Nuestros Hijos de 1 a 2 años: Cuando lo quieren hacer todo solos

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“Yo Solo” es una de las frases que los padres de los preescolares pueden escuchar desde que éstos cumplen dos años. Esta declaración de independencia es una oportunidad de oro para que los padres dejen que su joven ”yo-puedo-todo” perfeccione sus habilidades, siempre y cuando no se rompan las reglas de la casa. Los padres deben recordarse a sí mismos su última finalidad: Generar en sus hijos confianza y auto suficiencia. Entonces, ármese de toda la paciencia que pueda para soportar los errores de su hijo, y equilibre la necesidad de hacer las labores domésticas con la importancia de enseñar a su preescolar las habilidades esenciales para la vida.


Prevenga el problema

No suponga que su hijo no puede hacer algo

Siga la pista de los cambios en los niveles de habilidad de su hijo. Asegúrese de haberle dado la oportunidad de tratar de hacer algo antes de hacerlo por él, así no subestimará su habilidad actual.


Compre ropa que su hijo pueda manejar

Por ejemplo, en la etapa de aprender a usar el baño, compre ropa que su hijo pueda ponerse y quietarse fácilmente. Cómprele camisetas que se puedan deslizar fácilmente y no se atasquen en sus hombros cuando se vista.


Almacene la ropa en lugares accesibles

Ayúdele a su hijo a adquirir buen ojo para la coordinación en la elección de sus prendas. Permita que su ropa sea accesible al colocarla en cestos o cajones que el niño pueda alcanzar.


Prevenga la frustración

Trate de imponer tareas tan fáciles como sea posible para que su hijo las pueda llevar a cabo. Desabroche el cierre de su pantalón o empiece a subir la cremallera de su saco, para que él pueda terminar esas tareas.


Resuelva el problema


Qué hacer

Juegue a ganarle al reloj

Dígale a su hijo cuánto tiempo tiene para realizar una actividad, de esa manera, él no pensará que el hecho de que usted deba terminarla sea consecuencia de su propi incapacidad. Programe el reloj con los minutos que quiere concederle para hacer una tarea, y diga “Veamos si podemos vestirnos antes de que suene el timbre”. Esto le enseña a su hijo a adquirir sentido de la puntualidad, y reduce la lucha de poder, ya que no es usted quien le dice que haga algo sino el reloj. Si está de prisa y debe terminar una tarea que su hijo comenzó, explíquele las circunstancias antes de terminar la tarea usted para evitar que su hijo piense que eso se debe a su propia incapacidad para hacerlo.


Sugiera cooperación y participación

Puesto que su hijo no entiende por qué no puede hacer algo, y no se da cuenta de que finalmente terminará haciéndolo, sugiera compartir el trabajo dejándolo hacer lo que pueda mientras usted hace el resto. Por ejemplo, cuando se trata de los zapatos de un niño de un año, diga “¿Porqué no sostienes la media mientras yo te pongo el zapato”? Cuando sea posible, deje que su hijo realice una parte de la tarea en vez de dejar que solamente la mire y se sienta inútil.


Haga que el esfuerzo cuente

Como el primer y más importante profesor de su hijo, puede alentarlo a intentar varias tareas. Enséñele el axioma de “la práctica hace al maestro”, diciendo, por ejemplo: “Me gusta la forma como tratas de trenzarte el pelo. Ese intento estuvo magnífico. Puedes tratar de hacerlo de nuvo más tarde”. O elogie los intentos de su hijo por ponerse los zapatos, incluso si no lo hace correctamente.


Permanezca tan calmado y sea tan paciente como pueda.

Si su hijo adquiere hacerlo todo (“Yo me pongo los pantalones”, “Yo abro la puerta”, “Yo cierro el cajón”) , recuerde que él esta reafirmando su independencia, no su obstinación. Puesto que usted quiere que él aprenda a hacer las cosas por sí mismo, déjelo intentarlo. Evita a toda costa molestarse cuando las cosas no se hacen tan rápida o precisamente como usted quisiera. En vez de eso, disfrute el hecho de que su hijo esté dando los primeros pasos para volverse autosuficiente y siéntase orgulloso de él por tomar la iniciativa.


Lo que no debe hacer

Castigar a su hijo por los errores que cometa

Con seguridad habrá contratiempos a lo largo del camino, entonces sea paciente. Si su hijo trata de servirse leche por sí mismo y la derrama accidentalmente, ayúdele a hacerlo con cuidado la próxima vez. No espere éxito inmediato.


Criticar los esfuerzos de su hijo

Evite recalcar los errores de su hijo. Por ejemplo, si se puso una media al revés, simplemente diga: “Pongamos el lado suave de la media contra el pie, ¿de acuerdo?”


Sentirse Rechazado

No se sienta herido porque su hijo no aprecia su ayuda. Él está tratando de hacer las cosas por sí mismo y su ayuda puede ser percibida como un obstáculo. Si él pide: “Déjame abrir la puerta”, deje que la haga. Él sabe que usted puede hacer las cosas más rápido y con menos esfuerzo, pero quiere y necesita desarrollar sus habilidades. Aprecie sus esfuerzos para hacer las cosas por sí mismo.




*Extraído del libro: Disciplina sin Gritos ni Palmadas

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