Nuestros Hijos de 3 a 4 años: Destruir las Cosas

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Para los preescolares, la línea divisoria entre el juego destructivo y el creativo no está definida hasta que sus padres la enuncian con firmeza. Así que antes de que su hijo cumpla un año, trace la línea y dígale (y muéstrele) lo que pude y no pude pintar, rasgar o desarmar. Eso evita que su artista en potencia ocasione daños involuntarios a sus cosas y a las de los demás. Enseñe a su hijo a sentirse satisfecho con sus cosas y a cuidarlas, y deje fluir sus esencias creadoras por vías apropiadas como el papel (pero no las paredes) o el teléfono de juguete para desarmar (y no su teléfono).


Prevenga el Problema

Compre juguetes fuertes que se puedan investigar pero no destruir

Es natural que los preescolares traten de desarmar o unir juguetes que se prestan para eso (al igual que los que no se prestan) Para estimular este tipo de juegos creativos, llene el área de juegos de su hijo con juguetes que le sirvan para hacer algo (como juegos para apilar, los de hundir botones, etcétera), en vez de los que no se desarman (como los animales de peluche).


Regale a su hijo ropa vieja y cosas para romper

Proporcione mucha ropa vieja y materiales para jugar, para hacer papel maché, para disfrazarse, pintar y llevar a cabo actividades semejantes; así su preescolar no utilizará objetos nuevos o valiosos en sus proyectos.


Establezca y comunique reglas específicas para el uso y el cuidado de los juguetes.

Los niños pequeños no tienen un conocimiento innato del valor de las cosas ni de cómo jugar apropiadamente con todo, así que enséñeles, por ejemplo, a usar lápices de colores en cuadernos diseñados para ese propósito, en lugar de dejarlos pintar en periódicos y novelas. Diga: “La única cosa que puedes pintar con los lápices de colores es tu libro para colorear. No se puede pintar nada más con ellos”. En cuanto a otros comportamientos destructivos, diga: “Los libros no se pueden rasgar. Si quieres rasgar algo, avísame y yo te daré alguna cosa”. O bien: “Esta manzana de cera no puede desbaratarse y no debe comerse como si fuera de verdad. Si quieres una manzana, dime y yo te daré una.


Vigile los juegos de su hijo y sea consecuente

No confunda a su hijo ni permita que reciba castigo una y otra vez mientras lo deja destruir lo que no debe. Él no sabrá qué esperar y no entenderá porqué usted destruye su diversión regañándolo con un “no se puede” cuando antes era un “sí se puede”.


Recuérdele que debe cuidar las cosas

Incremente las oportunidades de mantener la destrucción en un nivel mínimo y deje saber a su hijo cuándo demuestra un magnífico cuidado de sus juguetes. Esto le refresca el recuerdo de la regla, le ayuda a sentirse bien consigo mismo y lo hace sentir orgulloso de sus posesiones.


Resuelva el Problema

Qué hacer

Aplique “sobrecorregir “ el desorden

Si su hijo tiene más de dos años, enséñele a cuidar sus cosas al ayudar a limpiar los desastres que produjo. Por ejemplo, si escribió en la pared, tendrá que limpiar no sólo la que rayó sino todas las paredes del cuarto. Esta “sobrecorrección” del problema le muestra a su hijo un sentido de propiedad y solidaridad (también le enseña cómo se limpian las paredes).


Reprenda

Si su hijo tiene menos de dos años, repréndalo brevemente para que pueda entender porqué fue retirado del juego (explíquele lo que hizo mal, por qué eso está mal, y qué debe hacer en vez de eso).

Ponga a su hijo en tiempo fuera.

Si ya reprendió a su hijo y él vuelve a destruir algo, repita la reprimenda y póngalo en tiempo fuera.


Lo que No debe hacer

Reaccionar exageradamente

Si su hijo rompe algo, no arme un escándalo. Su enojo transmite la idea de ue le importan más sus cosas que su hijo. Establezca si su grado de descontento respecto a la destrucción de algo no es desproporcionado.


Castigar demasiado

Si su hijo dañó algo muy valioso para usted, eso no le da derecho a dañar a su hijo. En vez de meterlo a la cárcel, guarde el objeto hasta que él tenga edad suficiente para comprender su valor.


*Extraído del libro: Disciplina Sin Gritos ni Palmadas

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